Las principales medidas que ha adoptado el Ministerio de Educación
para que las comunidades ahorren 3.000 millones de euros en las escuelas
e institutos van dirigidas a reducir las plantillas y, en consecuencia,
se verá afectada la calidad, según distintos especialistas. Por un
lado, se aumenta el margen legal de estudiantes por aula: en primaria se
pasa de 27 a 30, y de 30 a 36 en secundaria obligatoria. Y, por otro,
se elimina el límite máximo de horas semanales de clase que imparten los
docentes y se fija un mínimo de 25 horas en primaria (ahora este era el
máximo) y de 20 en secundaria (la horquilla iba de 18 a 21).
La semana de trabajo para los profesores será la misma, 37,5 horas,
pero tendrán menos tiempo para otras cosas, normalmente relacionadas con
la calidad de la enseñanza: actividades de refuerzo, desdobles en
clases más pequeñas, preparar los temas, atender a las familias o las
guardias para cubrir la ausencia de algún colega. Unas guardias que,
además, van a ser ahora más necesarias, porque las bajas solo se
cubrirán si pasan de dos semanas (en Andalucía, por ejemplo, se estaban
cubriendo a las 48 horas).
En mi opinión, dado que en las clases hay más alumnos el enseñar será mucho más complicado por lo que la calidad será nefasta.
Aparte los profesores no tendran tiempo para organizarse las clases y el planing por lo tanto la calidad seguira bajando.
Raquel Asensio 1º bachillerato
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